Los dos escoriales gemelos de forma cónica del 11/19, del nombre del antiguo yacimiento n° 11/19, se alzan por encima de la llanura de Gohelle, a las afueras de Lens. El viajero los descubre nada más poner el pie en el andén de la estación.
© G. Rouzeau/ViaMichelin
Testigos del pasado minero, las dos torres de extracción (la del pozo n° 11, de acero, y la del n° 19, más reciente y de hormigón) se alzan en el horizonte en espera de que las restauren y las abran a la visita.
© G. Rouzeau/ViaMichelin
El yacimiento, clausurado en enero de 1986, conserva aún la mayoría de las instalaciones (en la imagen la sala de máquinas). La sala de las duchas acoge hoy las actividades culturales de la cuenca minera, mientras que la asociación de la Chaîne des Terrils, que organiza excursiones y actividades sobre el lugar, ocupa los antiguos talleres.
© G. Rouzeau/ViaMichelin
Patrick Offe, hijo de minero con pinta de roquero, es uno de los guías de la Chaîne des Terrils. Erudito y apasionado por la historia de la mina, la I Guerra Mundial y su región, nuestro hombre transforma cada excursión en un auténtico periplo histórico-geográfico del mayor interés.
© G. Rouzeau/ViaMichelin
Los excursionistas salen dispuestos a conquistar, según se dice, la montaña de escoria más alta de Europa, de más de 186 m de altura. Las rocas estériles que constituyen un escorial son particularmente duras y exigen llevar un buen calzado.
© G. Rouzeau/ViaMichelin
La subida brinda una vista de conjunto del yacimiento n°11/19, declarado "polo de referencia sostenible" en 2002 y destinado a acoger empresas que trabajan en el ámbito del desarrollo sostenible.
© G. Rouzeau/ViaMichelin
En lo alto de la llanura donde se asientan los escoriales se forma en invierno un humedal que a atrae especies características de los medios húmedos. De forma general, el escorial genera su propio ecosistema, auténtico refugio para la fauna y la flora.
© G. Rouzeau/ViaMichelin
Habitual en el escorial, la adormidera marina crece generalmente entre los guijarros del litoral.
© G. Rouzeau/ViaMichelin
Una vez en la cima quedamos sorprendidos por la belleza del lugar, que recuerda a un volcán siciliano. "Cada vez que me paseo por un escorial tengo la impresión de estar de vacaciones", comenta Vincent Cohez, director técnico de la asociación la Chaîne des Terrils.
© G. Rouzeau/ViaMichelin
Desde el borde de la llanura se divisa el yacimiento de esquistos "quemados" de la fosa n°16, explotado por la empresa SCA (Schiste Calibrage Artois). Suele ocurrir que los esquistos separados manualmente sigan conteniendo una fuerte concentración de carbón, al contrario de lo que ocurre con los desechos "lavados" artificialmente. En muchos casos, estos esquistos mal lavados se inflaman en el interior del escorial por efecto de diversos factores químicos, lo cual explica su color rojo.
© G. Rouzeau/ViaMichelin
Bonita vista de los cultivos de la llanura desde la cima del escorial. En invierno todavía puede distinguirse el trazado de las trincheras de la I Guerra Mundial.
© G. Rouzeau/ViaMichelin
De vuelta, la bajada se transforma casi en una excursión de montaña.
© G. Rouzeau/ViaMichelin